Desde que somos pequeños se nos presentó la idea del tiempo como un vector en el cuál todos los sucesos vividos se iban organizando de una forma concreta, yendo de A hacia B.

Pero, a medida que han transcurrido los años distintos estudios nos han demostrado que el tiempo de lineal no tiene absolutamente nada, sino que, son una serie de líneas cruzadas entre sí.

Al entender esto llegamos a una serie de posibilidades temporales y por consecuencia a la pregunta que queremos tratar ¿se puede viajar en el tiempo? La respuesta parecería ser inconclusa, pero una serie de casos que no habrían podido conseguir otro tipo de explicación nos pueden hacer sentir lo contrario.

El primero del que se tuvo conocimiento fue el de Rudolf Fenz. Un hombre que transitaba en nueva york hacia el año de 1950, más exactamente junio. Las personas al verlo empiezan a sentirse incómodas, es diferente en su forma de caminar y la ropa que usa, traídas casi desde 1870. Algo inesperado pasa, el hombre que no se percata de la calle es atropellado muriendo al instante. Al llegar la policía local al sitio se encontraron con muchas cosas fuera de lo común; el hombre muerto traía un abrigo negro largo, un sombrero extraño y un bastón, definitivamente un personaje discorde con la época.

Como primer impacto parecía un loco que decidió suicidarse, pero el verdadero misterio empezó con sus bolsillos, traía unos billetes en perfecto estado de 1870, unas monedas fechadas y una carta dirigida a Rudolf Fenz fechada en junio de 1876.

¿Era entonces este hombre Rudol Fenz? El caso para muchos pasó a ser uno más, nadie reclamó ni preguntó por el cuerpo. Nadie respondía al nombre de Rudolf Fenz, pero un policía que no creía en la simplicidad del suceso, tomó como un acto personal el encontrar esta persona. Tiempo después encontró un hombre llamado Rudolf Jr, quién lo llevó con su madre, una anciana que rondaba los 80 años la cual, para sorpresa del policía le contó una historia bastante particular.

Su esposo ya muerto le contaba estando en vida que su padre, es decir, el suegro de la anciana, había desaparecido una tarde en junio de 1876; acostumbraba dar paseos todos los días hasta que repentinamente y sin saber nada más, no volvió nunca.

Historias como estas llenan páginas en foros paranormales tanto como en archivos inconclusos en las instituciones policiales, pues el tema siempre nos mantendrá atrapados y perplejos. Pero también ha sido aprovechado mil veces por la literatura y el mercado audiovisual.

En la literatura tenemos ejemplares como, La máquina del tiempo (H.G. Wells, 1895), una historia en la que un científico cansado del escepticismo de sus colegas, logra descubrir la clave de la cuarta dimensión y construye una máquina para viajar a voluntad por ella.

Un yanqui en la corte del rey Arturo (Mark Twain, 1889), una historia de ficción en la que todo da un cambio extremo cuando el protagonista vuelve en el tiempo a la época del rey Arturo y que, valiéndose de sus conocimientos logra evitar la muerte en la hoguera y conseguir el favor y confianza del rey, consiguiendo despertar la envidia en el mago Merlín el antagonista.

Rescate en el tiempo (Michael Crishton, 1999) un grupo de arqueólogos pierden a un compañero mientras investigan las secuelas de la edad media, al hacer un extraño descubrimiento encuentran la forma de volver en el pasado y enfrentarse a la posibilidad de salvar a su amigo.

Por otro lado están las películas y series como

La icónica volver al futuro partes 1, 2 y 3, dirigida por Robert Zemeckis y protagonizada por Michael J FOX y Christopher Lloyd, una película en la que se muestra un vehículo para dar saltos temporales y todos los problemas que causa el cambiar el pasado, casi que el conflicto termina siendo el poder dejar el pasado como estaba.

Y terminamos con la que diría yo personalmente la más completa e interesante, la serie Dark, original de Netflix y co dirigida por Baran Bo Odar y Jantje Friese. Una muestra escénica que plantea la teoría del tiempo desde los agujeros de gusano, uniendo la vida de tres familias en distintas épocas. Dejando preguntas como ¿El futuro influye tanto como el pasado en nuestro presente? Y logrando atrapar al espectador capitulo tras capitulo con una trama impecable.

Así que finalmente, ¿Cree usted que se puede viajar en el tiempo?

Escrito por: Lorena Calderón

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