Agosto es uno de los meses más esperados por los integrantes de las familias, lleno de ventiscas tenaces que permiten disfrutar en familia elevando cometas.

Cada ciudad tiene sus parques en donde esto se vuelve auge, pero hay unos más especiales o menos conocidos, este tipo de lugares son los que intentaremos mencionar en una pequeña lista de Bogotá y alrededores.

Bogotá:                                                               

-Parque metropolitano Simón Bolivar                

-Parque el lago                                                 

-Biblioteca Virgilio Barco                                    

-Parque el tunal                                                  

-Parque regional la florida                                   

Boyacá:

-Los alrededores de la Laguna De Tota  

-El embalse de la copa en Toca 

-El cerro de la muela en Palermo

-Villa de Leyva                                                         

Cundinamarca:

– El embalse de Neusa

– El parque de las flores

– El embalse del sisgá

– El embalse del Tominé

– El cerro de la capilla valvanera

Estos son algunos de los sitios más famosos para este plan, sin embargo, el más importante y renombrado en este tema es Villa de Leyva con su gran festival de viento y las cometas de Villa de Leyva quién este año presenta su edición número 41.

Si usted es aficionado a las cometas, este es el epicentro colombiano de todo lo relacionado con el aire. Se desarrolla en la plaza mayor, considerada el cometódromo más importante en el país, con catorce mil metros cuadrados, sin cables de energía ni nada que entorpezca el paso entre las personas y sus cometas.

Los asistentes podrán disfrutar de aproximadamente 300 exhibiciones tanto profesionales como aficionadas cada media hora, un lugar para los clubes, independientes y todo aquel quien vea en las cometas un estilo de vida.

Para terminar, brindamos unas pequeñas recomendaciones para las personas que estén pensando en salir por estos días a practicar esa disciplina que lleva cautivándonos desde hace ya dos milenios:

La primera recomendación y por qué no, la más importante es que si vas con niños hay que prestar la mayor cantidad de atención a que estén siempre cerca o en un lugar en el que puedas estar vigilándolos constantemente.

-Si el clima cambia y empieza a llover, es mejor cambiar de plan, las cometas son excelentes conductoras de la electricidad, ya lo demostró Thomas Alba Edison.

-Vigila que el lugar esté lo suficientemente despejado.

-Si tu cometa se atora en un lugar peligroso es mejor dejar perderla, muchos accidentes ocurren cuando intentamos bajarlas de lugares imposibles.

-Usa guantes para que la cuerda no te pueda lastimar.

-Diviértete y al igual que en los inicios de esta historia, usa esta actividad para relajarte tú y compartir con los que amas.

¿De dónde vienen las cometas?

Se dice que su origen se remonta a china hace más de 2500 años pero al no existir una historia concreta solo se pueden encontrar varias leyendas. En una de las leyendas, un hombre con un sombrero de bambú más grande que el resto, subió a la cima de la montaña pidiendo una señal para empezar a ganarse la vida con un invento renovador. El viento arrastró su sombrero y desde allí empezó a fabricar los tales “objetos voladores”.

O que una vela de un navío perteneciente a un barco pirata fantasma se elevaba por los cielos dando ideas a los habitantes de que existía una forma de hacer elevar algunos objetos; otra, por ejemplo, decía que el filósofo Mo Ti, la diseñó para burlar a las aves logrando así que la cometa permaneciera en el aire 5 días junto a ellas.

Inicialmente, este invento pasó a ser tendencia para la meditación, pero tiempo después pasó de usarse en el ámbito religioso para usarse militarmente. Existen crónicas en las que se habla de hombres que volaron sobre ciudades en este invento. Por otro lado, los ejércitos la usaron para medir distancias entre campamentos, elevación de observadores y señales de día o noche.

Empieza a tomar popularidad en el ámbito infantil en Europa y años más tarde en el mundo.

Escrito por: Lorena Calderón
Foto: Patricio Remotti

Deja un comentario