Si te gusta la fotografía de animales te debemos advertir que es de paciencia ya que son un poco complicados, sin embargo  los resultados serán gratificantes al aprender cómo trabajar con ellos y lo divertido que puede llegar a hacer esta experiencia. Por eso el día de hoy te traemos unos consejos para que sea más fácil el proceso.

 

  1. SE CAUTELOSO

En primer lugar, tienes que ser cauteloso y tranquilo en tus movimientos, para que el animal no se estese o piense que le harás daño.

 

  1. GÁNATE SU CONFIANZA

Convéncelo y gánate su confianza con comida, eso también nos ayudará a que mire a la cámara o para mantenerlo atento.

 

  1. ¿FLASH? ¡PARA NADA!

El flash recomendablemente no lo uses, ya que lo espantaras.

  1. ENFOCA LOS OJOS

Enfoca a los ojos eso siempre le dará más expresividad a la imagen. Los animales también tienen personalidad trata de identificarla y jugar con ella.

 

  1. BUENOS OBJETIVOS

Dependiendo del tipo de animal y de la cercanía que puedas tener con él,  te recomendamos el teleobjetivo para evitar molestarlos y disparar desde lejos sin entrar en contacto. Además de ofrecerte menos profundidad de campo que puede ayudarte a eliminar la distracción de posibles rejas y vallas.

 

  1. ¡SIEMPRE ATENTO!

Ten una observación detallada de sus movimientos para saber en qué momento es oportuno disparar.

 

  1. DISPARA CON VELOCIDAD

Para hacer una captura en movimiento utiliza el modo de escena “deportes” o dispara con velocidad de obturación alta, no utilice el Zoom digital.

 

  1. ADÁPTATE 

Recuerda que a veces por el hábitat del animal va ser un poco complicado y te va tocar adaptarte, pero esto hace parte de la experiencia.

 

  1. CONCEPTOS PARA LA LUZ

La luz es fundamental para darle efecto o temática a la fotografía, si quieres una fotografía en donde se vea el animal tierno, utiliza una luz suave y frontal o si quieres el efecto contrario que se vea agresivo, salvaje o rudo, la luz sería mejor lateral y fuerte.

 

Y por último disfrútalo y hazlo con mucho amor.

 

Texto por: Angie Puche Ángel.

 

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