Entre juguetes, sonrisas, pelos y ladridos se vive una jornada especial los días sábados. Una que se basa en la adopción consciente y la asesoría para todas aquellas personas que quieren brindarle un hogar a seres que tanto lo necesitan. Se dice consciente ya que, para cada adopción es necesario haber pasado por un proceso cuidadoso y selectivo para garantizar el bienestar de las mascotas y la felicidad de los adoptantes.

El punto de partida para este proceso no es otro que el de dejar de sentirse agobiado en palabras y llevar al cabo las acciones necesarias, las cuales vienen desde dar un mejor trato a los animales que ya poseemos, hasta estar dispuestos a brindar un hogar completo a un animal que ha acumulado una serie de malas experiencias que ningún ser vivo debería vivir.

En estas jornadas los protagonistas son los perros y gatos que están bajo el cuidado de la Fundación “Corazón Peludito”, fundación sin ánimo de lucro que los alberga y cuyo objetivo es encontrar la familia ideal para la mascota. Nos encontramos caninos y felinos de todas las edades y con todo tipo de carácter, puesto que no hay que desconocer que al igual que los humanos, cada animal, tiene una forma de ser bastante marcada. El visitante podrá ver animales sociables en todo el sentido de la palabra, o algunos con pequeñas preferencias como una familia sin niños o sin perros.

Existen muchas incógnitas cuando de adoptar se trata y se han intentado solucionar algunas para que las personas que están considerando la adopción puedan tomar la decisión con total tranquilidad. Empiezo con la de las alergias, que al hablar con la fundación entendimos que no es más que un pequeño tabú, un tipo de enfermedad más de imaginación que de cualquier otra cosa. La recomendación, citando las palabras de la organizadora “El mejor remedio para las alergias es tener un gato”.

Adoptantes con la Fundación “Corazón Peludito”. Foto tomada del Facebook Oficial de la Fundación.

La siguiente es la de gatos portadores de alguna enfermedad como la leucemia o el sida felino; enfermedades que no son contagiosas para los humanos y que no van a acabar con la vida del gato. La precaución en este punto solo es que, si se tiene un gato sano en casa, se debe intentar adoptar otro igualmente sano, pero si se tiene uno portador de algunos virus de estos, la idea es que el adoptado que lo acompañará también sea portador de alguno.

La última inquietud y personalmente, la que me parece más importante es la de llevarse animales mayores, que han tenido ya una vida larga, a medida vemos en jornadas similares como los más chicos se van yendo mientras que los otros se quedan esperando muchas veces, un milagro. Pero tal vez adoptar un animal mayor es la mejor idea que puede tener la persona interesada, o las personas que se están iniciando en el proceso de incluir a su familia un corazón peludito. Los animales entre más años han pasado, son emocionalmente más estables, característica que podría tranquilizar a los futuros dueños, pues el único riesgo que se corre es el de tener gatos dormilones y perros tranquilos, quiénes estarán más dispuestos a dar amor de una forma madura, y serena.

La fundación está conformada por un grupo de mujeres, llamadas así mismas madrinas, que no piensan dos veces para rescatar un animal en precarias condiciones, llevarlo a su casa, solucionar sus problemas de alimentación, carencias de afecto y luego ir a buscarle un hogar en estas jornadas, no sin antes romper con la cadena de animales abandonados, usando los beneficios de la tan poco usada, pero necesaria esterilización. Hay que reconocer que la labor que hace este grupo de mujeres es uno al que muchas personas le darían la espalda, es por eso que invitamos a buscarles, acompañarles y tal vez las terribles consecuencias, sean llevarse a casa un ser que solo brindará amor, compañía y paz a cambio de nada.

Escrito por: Lorena Calderón

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