Andrzej Dragan es un fotógrafo polaco, doctor en física cuántica, músico, videógrafo conocido internacionalmente por sus obras fotográficas y vídeos cortos. Ha trabajado para marcas reconocidas como Sony Playstation, Energizer, Converse y Amnistía Internacional, entre otras, además de realizar trabajos de índole personal.

Dragan estudió física en Varsovia, Oxford, Ámsterdam y Lisboa. Su tesis fue galardonada en 2001 como mejor tesis de maestría de Polonia. En 2001 y 2002 recibió una beca de la Fundación Europea de la Ciencia. En 2005 se doctoró con una tesis sobre la mecánica cuántica. Después recibió el cargo de asistente de investigación en el campo de la “óptica cuántica y la física atómica” en el Instituto de Física Teórica de la Universidad de Varsovia.

En el año académico 2008 fue becario de investigación en el Imperial Collage de Londres. En 2010 fue galardonado con una beca de dos años desde el Ministerio de Educación de Polonia para jóvenes científicos sobresalientes.  Su trabajo de edición se basa en la saturación del colorsobreexposición selectiva y enfatización de los detalles, además de extremar la nitidez en los ojos y oscurecer los tonos de piel, aumentando las sombras.

Debido a la excesiva fuerza del resultado, no es conveniente abusar de semejante efecto, aunque podemos experimentar no sólo con retratos, sino con paisajes otros motivos. Especializado en retratos ha conseguido crear escuela con su peculiar estilo. Integra a la perfección la calidad de buenas fotografías con un tratamiento digital original y con un efecto dramático realmente sorprendente. Tanto es así, que se pueden encontrar muchas variantes a su estilo, imitadores y también seguidores, llegando a conocerse como “efecto Dragan” o “efecto draganizado”.

Su proceso creativo y técnica de procesado digital de la imagen, que ha sido imitada en los últimos años por numerosos fotógrafos de todo el mundo, se caracteriza por un realismo crudo con especial interés en los detalles, buscando un aspecto cercano a la pintura, que podría recordar a pintores holandeses. Domina la puesta en escena, el tratamiento del color, y la gestión del contraste por zonas, con un efecto claroscuro que consigue eclipsar detalles de menor importancia.

Dragan también ha sido ganador en el 2010 Medalla de plata International Photography Masters Cup London y  2003, 2004 Premio Nacional para Jóvenes Estudiantes de la Fundación para la ciencia Polaca. La obra de este joven fotógrafo es visualmente impactante, sus imágenes crudas son difíciles de pasar por alto ya que nos ofrece una variedad de retratos atrapantes tanto  por sus detalles como por el estilo del color que aplica y  contrasta con una iluminación prácticamente perfecta propia de los maestros de la pintura holandesa.

Andrzej Dragan se caracteriza por imágenes bizarras, misteriosas, mórbidas que  por momentos resultan aterradoras y transmiten la pesadez de una atmósfera sólo habitable por los personajes de sus retratos. Entre sus creaciones más impactantes, se destaca una serie de retratos de personajes famosos ya fallecidos, como la versión de una Marylin Monroe pasada en años, una versión similar donde podemos apreciar a un Bruce Lee en la tercera edad e incluso un  retrato de un Hitler  representado en su vejez.

La obra de Andrzej Dragan ha sido tema de debate dado que son muchos quienes consideran que  se basa puramente en efectos y no posee ningún tipo de contenido. Sin embargo, como contrapartida  hay quienes consideran que través de estos efectos es posible crear contenido y obtener retratos hiperrealistas capaces de deshumanizar y quitar de contexto a los personajes.

Dejando de lado las discusiones,  debemos considerar que existen distintos tipos de fotografía. Existen aquellas obras que a primera vista no resultan demasiado impactantes pero que sin embargo nos invitan los invitan a reflexionar sobre su contenido y existen obras que basta sólo con mirarlas para sentirnos “shockeados” instantáneamente.

La lección que yo he sacado de este artista es que hay que poner todo de uno mismo en los trabajos que realizamos. Andrzej Dragan muestra, en cada uno de los retratos que realiza, la impresión que saca de los modelos, que  no tiene por qué corresponderse con lo que dichos modelos representan en la realidad, sino como él fotógrafo los ha captado. Michael Fleishman, ilustrador y profesor de arte dice en uno de sus libros que cada diseñador gráfico tiene que mirar el mundo con su propio punto de vista, desde lo más cotidiano a lo más inédito, acumulando en su memoria todo lo que sea aprovechable para utilizarlo posteriormente cuando la ocasión lo requiera. De alguna manera todos los que trabajamos en diseño gráfico comerciamos de una forma u otra con nuestra memoria y recuerdos, atesorando todo lo que nos ha impactado, influido, asombrado, etc. … para recomponerlo posteriormente y crear algo nuevo a partir de ello. Andrzej Dragan “Algunas personas proclaman que un buen relato revelará alguna verdad acerca del modelo. Me entristece decir que esas personas no encontraran nada interesante en mis fotografías pues no tienen en ese propósito.”

Por: Daniel Romero.

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