El alcalde Enrique Peñalosa anunció un incremento sustancial, de hasta 400 puntos, para los oferentes que proporcionen vehículos con motores de tecnología Euro VI o superior, en el proceso de licitación que adelanta Transmilenio para la compra de aproximadamente 1.400 buses, los cuales renovarán la flota de las fases I y II.

Luis Gonzalo Morales, Secretario de Salud de Bogotá, María Consuelo Araújo, Gerente de Transmilenio, Enrique Peñalosa, Alcalde Mayor de Bogotá y Juan Pablo Bocarejo, Secretario de Movilidad (de izquierda a derecha).

Durante la etapa de prepliegos, que se cumplió entre el 7 de marzo y el 13 de abril, se escucharon las inquietudes del mercado y teniendo en cuenta que no existen restricciones sobre el abastecimiento de los diferentes energéticos, se tomó la decisión de reforzar el puntaje.

“Con esta decisión y este esfuerzo que hacemos escuchando todas las opiniones, estamos garantizando que la mayoría de los buses que van a operar en Bogotá van a tener tecnologías limpias”, aseguró el Alcalde Mayor de Bogotá.

La gerente de Transmilenio, María Consuelo Araújo, recordó que más de 900 buses serán biarticulados y esto permitirá que las personas se muevan de una manera más cómoda. “Este proceso lo hacemos bajo tres criterios: uno, pensando en el usuario y la confiabilidad en el servicio; segundo, en que no suba la tarifa; y tercero, que tenga tecnologías limpias”, dijo.

Desde el inicio del proceso de compra de los nuevos buses, la Alcaldía Peñalosa tomó la decisión de incentivar tecnologías de baja o cero emisiones. Por esa razón se otorgaron 50 puntos en la licitación de operación a los proponentes que escogieran buses con tecnología de motor Euro VI o superior.

“Fase I y II de Transmilenio no es solo un remplazo de buses, es realmente volver a pensar el sistema y mejorarlo muchísimo. Tan solo en el tema de capacidad de buses estamos aumentando en 60 por ciento la cantidad de espacio. También en el tema de estaciones hay un trabajo de ampliar 49, es un trabajo muy fuerte para volver a darle al sistema una capacidad y una calidad”, indicó el secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo.

La decisión influirá en los pliegos de las licitaciones públicas de provisión de flota y operación, donde se otorgarán 200 puntos en cada proceso, para un total de 400 puntos a los proponentes que ofrezcan buses con motores de tecnología Euro VI o superior.

Por lo tanto, en la licitación de operación, la experiencia en el funcionamiento de buses de alta capacidad quedará incluida como requisito habilitante y el puntaje técnico se otorgará únicamente al factor tecnológico.

En definitiva, en la licitación de la provisión de la flota, la totalidad de los puntos técnicos serán otorgados a quienes ofrezcan mejores tecnologías para el medio ambiente de la ciudad.

Después de entender los requerimientos que exige el proceso de licitación, es indispensable conocer el origen y las características básicas de la tecnología Euro IV.

Esta tecnología recibe su nombre de la norma Euro IV, recogida en el reglamento 715/2007, adoptada por la Unión Europea desde el 1 de septiembre de 2014. En dicha normatividad se establecen los estándares de bajas emisiones que deben cumplir los vehículos vendidos en el territorio.

La norma Euro IV no solo se encarga de asegurar que los motores sean lo suficientemente limpios. Además, los fabricantes deben asegurar la durabilidad de los dispositivos de control de la contaminación hasta los 160.000 km. También se debe permitir comprobar su buen funcionamiento, en circulación, durante los primeros cinco años o el equivalente a 100.000 km.

A partir de dicha regulación, las diferentes marcas de vehículos se vieron en la obligación de desarrollar tecnologías que cumplieran con estas exigencias.

Cada marca y modelo de automóvil puede emplear distintos sistemas para mantener a raya las emisiones. Por ejemplo, se puede reducir directamente el consumo de energía, tal y como hacen los vehículos híbridos, la incorporación de sistemas Start&Go o los mecanismos de recuperación de energía en la frenada.

Además, se pueden emplear sistemas de tratamiento de los óxidos de nitrógeno en el propio sistema de escape. Por esta razón, los vehículos más grandes y pesados suelen recurrir a la tecnología SCR (Selective Catalytic Reduction, reducción catalítica selectiva) con inyección de AdBlue.

Para medir las emisiones contaminantes se realiza un test sobre rodillos que se denomina NEDC (New European Driving Cycle). La prueba dura 20 minutos, la velocidad media del test es de 33 km/h y se efectúa según un procedimiento en diferentes fases: primero se simula una conducción por ciudad y posteriormente se pasa a una conducción por carretera.

Escrito por: Diego Lagos Penagos.

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