La feria del libro no es solo un espacio para publicitar libros, es también un punto de reflexión sobre muchas temáticas que interesan a los colombianos, como por ejemplo charlas con autores de los libros del momento, firmas de autógrafos (Mario Mendoza), música, ciencia, gastronomía, futbol y sobre todo espacios de literatura para jóvenes y niños.

Este año el tema que más impacto a los colombianos fueron “las palabras para la reconciliación”, una franja que reunió a expertos para hablar sobre esta etapa de transición que está viviendo el país, la temática se dividió en varios conversatorios como La escritura del trauma, ¿Qué es el perdón?, Los pálpitos de la paz, Ingrid Betancourt guerra y paz en Colombia, las heridas mentales no son invisibles, entre otras.

“Amor es un lento aprendizaje de la muerte.”

Federico Díaz Granados

Gran parte de las charlas las dieron las sobrevivientes del conflicto armado que ahora son autores de varios libros, iniciando así los conversatorios con la pregunta fundamental: ¿Qué lleva a una víctima a convertirse en escritor?

Salir recién de la guerra lleva a cualquier persona a replantearse la vida y tratar de liberarse de memorias que los torturan, de ahí nace un proceso de escritura que construye reflexión, unión y al final una intención, una intención que llega a ser, romper esa burbuja de aquellos que no han vivido la guerra, hacerse visible para el país y sobre todo hacer visible el dolor para aquellos que solo han visto el conflicto por televisión.

Pero no significa que los sobrevivientes se hayan convertido en publicidad política para el proceso de paz sino más bien se han convertido en agentes de paz y un agente de Paz es aquel que promueve la unión como colombianos para superar la indiferencia, para dejar de apoyar o criticar a los que intentan hacer la paz y hacerla por nosotros mismos, con nuestros talentos, con nuestras decisiones y aportes al país eliminando la impotencia frente al tamaño de la necesidad, y darnos por la paz sin importar nuestra postura política.

¿Entonces cuál es la verdadera Paz? La paz se define como situación sin conflicto, sin violencia y por ende sin odio a lo que Ingrid Betancourt, Claudia Palacios y la mayoría de autores sobrevivientes del conflicto armado coinciden en que la clave para ello es el perdón.

“La guerra nos despoja nuestra humanidad, desde el principio te quitan tu nombre, te quitan la posibilidad de ir al baño, incluso un amigo se encariño de un perrito una vez hasta que el comandante le arrebató ese cariño matándolo a machetazos frente a sus ojos, por lo que un día simplemente tienes odio y lo único que quieres es matar, es castigar a esas personas que te ha hecho víctima, y luego te das cuenta que estás perdiendo tu alma y como si fuera una epifanía descubres que la verdadera libertad no es la libertad que conocemos, de estar donde uno quiere, de hablar con quién uno quiera y hacer lo que uno quiera, la verdadera libertad es el lujo infinito de ser quien quieras ser a pesar de las condiciones en las que te tengan.” Ingrid Betancourt, La Fe por encima del duelo.

Si pudieron perdonar aquellos que fueron violados, ultrajados y humillados, por qué no podemos hacerlo nosotros que no hemos sido víctimas directas del conflicto, Y es que todos nosotros no concebimos el aceptar el perdón para un criminal, una persona que lo mínimo que merece por sus atrocidades es la cárcel.

Claudia Palacios, autora del libro Perdonar lo imperdonable, nos dice que tenemos la concepción del perdón como un bien que le estamos haciendo al victimario cuando el perdón realmente es el bien que la víctima se hace así misma.

 La víctima es una persona que se ha convertido en objeto y en posesión, es decir, alguien incapaz de zafarse del hecho de que otro lo hace sufrir, mientras que el sobreviviente es el que ha decidido controlar las riendas de su vida manejando así sus emociones y evitando ser consumido por ellas, el sobreviviente es aquel que vive bien después del drama porque uno puede seguir siendo víctima incluso después de la libertad, y la única forma de sanar las heridas de la memoria, es el perdón.

El perdón es esa aceptación que logra cortar la cadena de odio que sumerge a las personas a la destrucción propia y de los demás, el perdón es renunciar a la venganza, a reclamar un justo castigo a quien creemos lo merece y es que muchos victimarios fueron también víctimas fueron esos que no tuvieron más opciones, aquellos que solo conocieron el dolor, campesinos sacados del campo a la ruta de la guerra.

Según estadísticas el 75% de los combatientes han logrado ser ciudadanos de bien y es que los medios de comunicación solo cuentan la guerra pero no cuentan de las personas que superan la guerra con las más nobles herramientas, Claudia Palacios habla sobre una sobreviviente que dicta clases de arte a niños afectados por la guerra y aprovecha estas para enseñarles valores porque sabe que niños como estos son muy susceptibles a sucumbir a sus más nobles deseos, un par de tenis nuevos es una promesa suficiente para perderse en el rumbo de la delincuencia, cuando no tienes nada y tu día a día es el “boom” de las granadas.

Palabras para la reconciliación fue esta franja que nos permitió a nosotros la audiencia, entender el conflicto desde esa parte humana que necesitamos dejar surgir para hacer de este país un país mejor.

Escrito por: Gabriel Briceño
Fotos. Corferias

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